17 de enero de 2018

Siempre volver*

Volver, siempre volver.
Volver a casa tras una larga temporada
abrazar a tu madre
            a tu padre
            a tu hermana
 y acariciar al perro
y que te tire al suelo y te recuerde a lametazos
que te ha echado de menos.
volver, siempre volver.

10 de enero de 2018

3 de enero de 2018

20 de diciembre de 2017

HOGAR

Estar en casa ya no significa estar en ese hogar que vio dar tus primeros pasos, aquella vez que rodaste por las escaleras, o fue testigo de como llorabas tras tu primer amor. Estar en casa es estar en sus brazos y sentir una mezcla de seguridad y calma. Sentir, al fin y al cabo. Y no quieres que te suelte nunca, al igual que cuando un lunes a las siete de la mañana suena el despertador y es la cama la que no te quiere soltar. Y si, confirmamos. Las personas también pueden ser hogar.

17 de septiembre de 2017

Bajo la lluvia

Cuando te duermas voy a susurrarte un secreto
no soporto tener los pies fríos,
la lluvia solo me gusta verla por la ventana,
y cuando bajan las temperaturas siempre tengo la nariz congelada.
Ahora llegaste y no me importaría calmarme los huesos
congelarme hasta el alma
con tal de bailar bajo la lluvia de este invierno
y del que viene
y del resto de tu vida.

2 de agosto de 2017

Esencia

Un frasco de cristal
donde guardar la esencia.
Ese frasco que aunque
agotemos gota a gota
cada mililitro
lo guardamos porque sus curvas
nos gustan tanto como su esencia
y se quedará en la estantería
cogiendo polvo tal vez.
Y luego cuando hacen lo mismo
esta vez con nosotras
no nos parece bien.
Segundas oportunidades
se dan reciclando
o dejando marchar
a la persona que una vez
has amado,
y admitir que ya estas hablando en pasado.
El cristal se romperá
al tirarlo al contenedor
pero tarde o temprano
volverá a ser un bonito frasco
esta vez con esencia más valiosa.
Y quien venga esta vez sabrá valorarlo
y no desperdiciará ni una sola gota
de algo tan preciado.

21 de junio de 2017

Salvados

Quiero que lleguen las noches de verano
tirarme al suelo y ver las estrellas
estirar la mano y que estés a mi lado
y por mi, ahí en ese momento 
y en ese preciso instante 
se puede detener el mundo
y esta vez no es para bajarme
es para quedarme por siempre con él,
viendo las estrellas 
sintiéndome tan pequeña
pero tan grande,
tan afortunada
por tener a mi mayor fortuna 
enlazada a mi mano.
Y no considero que sea suerte 
suerte es cuando te toca algo por azar
y vale que dentro del amor 
siempre haya algo de azar, 
pero yo tan siquiera estaba jugando 
como para tener la suerte de que aparecieras.
Digamos que se dieron todos 
y cada uno de los casos favorables
para ir tirando del hilo (del destino)
y que en el momento preciso 
y menos esperado aparecieras.
Y te quedaste y nos salvamos 
siendo dos náufragos sin rumbo 
que decidieron ponerse de acuerdo
y empezar a remar compartiendo rumbo.



14 de junio de 2017

Absoluta

Que fácil es empezar un poema
que habla de ti. 
Solo tengo que centrarme en tus ojos
y a través de ellos puedo sentir todos
los versos que te quedan por escribir
todas las caricias que te quedan por dar
todos los te quiero que te quedan por pronunciar.
y también puedo sentir tus miedos,
tus enfados, 
tu felicidad,
tu tristeza. 
Y lo que esa mirada esconde 
o lo que mejor dicho, 
no esconde.
Pues esos ojos lo dicen todo 
y yo muero por una mirada 
de esas que dicen todo o nada. 
Y apuesto por ellos todo o nada 
nada o todo.
Y todo incluye el termino absoluto
y yo quiero ser absolutamente todo
para esa mirada. 

31 de mayo de 2017

Apedrea

Tira la piedra y no escondas la mano
se el valiente que rompe con las reglas
que le importa una mierda lo establecido.
Deja de ser lo políticamente correcto
y haz lo incorrecto para movilizar
a los presos del miedo
que no se atreven a luchar por lo que quieren
a lanzar la primera piedra
para movilizar un regimiento.
Deja de callar todo lo que gritas sin voz,
deja la cobardía que frena tus pasos
y coge la primera piedra y lánzala
para formar miles de cientas de ondas.
Y no,
no escondas la mano.

28 de mayo de 2017

Pecados compartidos

Ven,
siéntate, acomódate
que vamos a hablar.
Te voy a contar cómo 
cuándo y dónde 
surgió la magia,
la magia de dos personas 
que dejaron de follar
y empezaron a hacer el amor.
Te voy a contar con la yema
de los dedos cada rincón 
de su cuerpo,
cada lunar,
cada cicatriz
cada una de sus pestañas. 
Y solo cuatro paredes fueron testigos
de la magia que no entendía
de trucos
de cada beso
de cada caricia
de cada orgasmo.
Te voy a contar cuando
miraron su reflejo en el techo
y se dieron cuenta que ese día
perdieron y rompieron todo.
El miedo,
la cabeza,
los muros.
Y crearon la dependencia,
del uno y del otro
crearon el miedo a perder
al otro,
crearon la esperanza
que ambos llevaban perdida
y se anclaron el uno al otro
el otro al uno
con el fin de fusionar sus vidas
y pecar todos los días
de compartir eso que llaman amor.