23 de abril de 2017

Decirte quiero

Me atrevería a decirte tantas cosas
que me callo todas.

Me atrevería a decirte que podríamos
ser mucho más que un nosotros,
mucho más que una suma de un tú y yo
mucho más de lo que los poetas
han llegado escribir.

Me atrevería a decirte quiero.
Tantas cosas te diría.
Pero los silencios hablan
y yo me atrevería a decirte tanto
que prefiero seguir en silencio.

Twitter: @enfasisdevivir
Instagram: @elenfasisdevivir

16 de abril de 2017

Diapositiva

A este paisaje, le faltan olas
el sonido de estas golpeando con las rocas
la espuma de un mar alborotado
un mar caótico
que ofrezca las mejores olas
para los más valientes
un viento que despeine hasta las ideas
arena mojada
un sol tímido entre nubes,
y sobre todo faltas tú.

12 de abril de 2017

Tras los puntos suspensivos

Debo contarte lo que sucede tras los puntos suspensivos.
...
He omitido información tras tres puntos de suspensión, que bien podrían sustituirse por un suspiro. Porque tras ellos he callado tantas cosas, que tres puntos han dicho más que todo lo que he escrito. Y el suspense ha hecho magia, pues detrás de cada punto ha habido un me pasa todo menos tú, cuando solo te digo que no me pasa nada... Un pero te quiero, porque eres idiota... Un y no estás, cuando hace frío... No sé si lo entiendes. Pero eso... 
Cada punto deja libre imaginación para que pienses lo que siento sin tener que decirlo. Te echo de menos... ¿ahí que te sugiere? Piensa y completa la frase como creas conveniente. ¿pero a que tengo razón? Ya te lo dije... ¿que te sugiere? Y puedo seguir... 
Ves como te digo más de lo que digo si tener que decirte nada, por ese motivo sabes entenderme, porque hay veces que parece que no hablamos el mismo idioma, pero nos comunicamos en el mismo código, y sabes como descifrarlo, porque sí, tú y yo estamos sintonizados en la misma frecuencia y por eso nos sobran las palabras pudiéndolas resumir en puntos sin que estos tengan que ser finales.  

9 de abril de 2017

Lo intangible

Me gusta sorprender,
y hacerme la sorprendida, 
aunque en ocasiones 
nada me sorprende. 

Me encanta hacer sorpresas inesperadas, 
regalos de porque sí porque te lo mereces, 
y fin. 
Pero a mi ya nada me sorprende. 
Nadie toma la molestia 
de dar lo que aun no tiene, 
y aun así lo da 
con el único fin de recibir una sonrisa, 
                                          un abrazo, 
                                          un gracias
 que llena más que todo lo material.
Dar para recibir lo que no se puede tocar, 
ese es mi único objetivo.

5 de abril de 2017

La magia del silencio

No lo digo pero lo siento. Y tú lo notas. Me miras con cara de yo también. Después de cada abrazo. Y yo sigo sin entender porqué lo que no se dice tiene más valor. Eso que no se dice, pero se ve. O mejor dicho, se siente. No hace falta pronunciar palabra. Solo tener intuición y sentir. Sentir hasta con los ojos cerrados. Sentir un te he echado de menos. Te quiero, pero me cuesta pronunciarlo. Por ti daría mi vida. Tú eres mi vida. Mi vida eres tú. Tú eres culpable de mis sonrisas. Mis sonrisas te las dedico todas. Todas las noches pienso en ti. Y todo eso nunca se dice, por no parecer demasiado blandos, demasiado sensibles para un mundo hecho para valientes. Valientes, que son cobardes disfrazados de una valentía que no les corresponde. Porque sí, la valentía nos queda grande. Y solo somos los cobardes, que no afrontan la realidad. La que verdad sentimos, esa que no decimos. Esa que frena el miedo. La verdad que va en el lenguaje corporal, esa que no podemos ocultar porque no hemos aprendido a controlarla. La verdad de que las miradas hablan, de que los gestos hablan, de que los tics hablan, de que los corazones hablan. Y esa es la verdad. Que somos unos cobardes, que no nos atrevemos a hablar de nosotros, de como nos sentimos, de lo que pensamos de verdad. Y miramos gritando en nuestro interior todo aquello que no nos atrevemos a decir. Y por eso podemos sentir en silencio. 

En el silencio también se escucha, y sobre todo se siente. 

2 de abril de 2017

Nancy

Cierra la puerta,
y se queda mirándola
desde el otro lado.
La quiere,
en su vitrina
para adorarla
todos los días.
Ella, es su triunfo
en una batalla
que estaba perdida.
Y ahora es su muñeca
de colección,
nadie puede tocarla
nadie puede herirla.
Es suya.
La encierra en su posesión.
La observa con nostalgia,
la tiene tan cerca
y son tantas las inseguridades
las que les separan,
que la mira con nostalgia
por lo que no pasó.
No pasó y ya echa de menos,
pues imagina si llega a pasar.
Y ahí la tiene,
tampoco la deja escapar.

29 de marzo de 2017

Kamikaze

Y te fías. Y te sale mal. Y te quejas. Y te quedas estancada en tus lamentos. Tonta. Como se te ocurre. Como se pasa por tu cabeza pensar que una persona que actúa con gran temeridad, arriesgando incluso su propia vida te va a querer. Si no le importa ni su vida, dime tú como va a apreciar la tuya. Tonta tú. Y gilipollas él. Que si, que el se lo pierde pero más pierdes tú. Pierdes el tiempo, las ganas, y la ilusión. Y todo por no saber como identificar a un kamikaze. Solo te digo que quiere que te embarques en su vuelo, y que él es el piloto. Y que el final no es el esperado. 
Todo salta por los aires. Y le importa una mierda el qué. 
Arrasa con todo. 

26 de marzo de 2017

Obsolescencia programada

El amor es esa mecha que se enciende con la esperanza de que la llama sea eterna, de que las mariposas siempre vuelen, de que todo sea de color de rosa, de que la magia perdure. Y amar es eso, pensar que no hay final y que amaremos para siempre. Y que nos dolerá tanto el lado izquierdo del pecho que si morimos de algo será de amor y ahí esta el final o la escapatoria perfecta. Pero amor, serás para siempre. Como voy a mirarte a los ojos y pensar que el amor tiene obsolescencia programada, que llegará el día en el que ya no sienta nada por ti cuando te miro y se me para el mundo, pero sin tu mirada no hay mundo que valga. Como voy a pensar que esto tiene fecha de caducidad como si lo nuestro se tratara de un yogur al que hay que consumir antes de la fecha. No quiero pensar en la obsolescencia. No quiero un fin, más allá del finito de tus ojos. Me asusta que ya no te brillen los ojos cuando tu mirada se cruza con la mía cuando al abrirlos se encuentra con los míos una mañana más. No quiero finales, aunque estos sean felices. ¿Me entiendes?

22 de marzo de 2017

La excusa perfecta

Con la excusa perfecta
en el momento más inoportuno,
en el momento que más te necesito.
Con la perfecta huida
preparada para no volver
en el momento que más te necesito.
Con la lágrima al borde
del precipicio me dejas
y no vuelves
en el momento que más te necesito.
Con más ganas de vivir
que nunca jamás
coges y abandonas la vida
cuando tú me estabas enseñando a vivir.
Con la sonrisa puesta
te vas a alumbrar los días
desde otro lugar.
Y con tu ida me vuelves
a enseñar lo que es la vida.
La parte más amarga del dulce,
la parte que no se redacta
en los finales felices,
porque aunque fuera el fin
puede que fuera el principio
de algo, no sé muy bien el qué.
Pero así me sirve de excusa
para autoconvencerme
de que tu ida era la excusa perfecta
en el momento mas inoportuno
para darme otra lección de vida.

15 de marzo de 2017

Amores cítricos

Voy a empezar a odiar los cítricos, porque todas las medias naranjas que han intentado completarme, estaban amargas. Voy a terminar de buscar mitades y voy a empezar a completarme. No necesito mitades que prometan sin reparo, para que luego no sepan cumplir con lo que establecieron. Voy a ser más egoísta para empezar a valorarme, voy a amarme. No voy a dejar que me hagan daño, al menos esta vez intentaré cumplir esta promesa que siempre me hago. Y no se de que me sorprendo, si al fin y al cabo siempre me acabo fallando como el resto de mitades. Voy a ser, la que no le importa desayunar sola, ni dormir sola, ni pasar las tardes de domingo sola, ni salir a correr sola...  porque al final la soledad no es tan mala como la pintan en las películas de amor.