2 de agosto de 2017

Esencia

Un frasco de cristal
donde guardar la esencia.
Ese frasco que aunque
agotemos gota a gota
cada mililitro
lo guardamos porque sus curvas
nos gustan tanto como su esencia
y se quedará en la estantería
cogiendo polvo tal vez.
Y luego cuando hacen lo mismo
esta vez con nosotras
no nos parece bien.
Segundas oportunidades
se dan reciclando
o dejando marchar
a la persona que una vez
has amado,
y admitir que ya estas hablando en pasado.
El cristal se romperá
al tirarlo al contenedor
pero tarde o temprano
volverá a ser un bonito frasco
esta vez con esencia más valiosa.
Y quien venga esta vez sabrá valorarlo
y no desperdiciará ni una sola gota
de algo tan preciado.