7 de mayo de 2017

Aprender a volar

Buscas y crees encontrar
promesas de amor eterno.
Eternidades que duran un día
unas horas, unos minutos 
en la puerta de cualquier discoteca
pero nadie tiene valor.

Valor para quedarse, 
para echar de menos,
para retar a la distancia
para retar al tiempo
para amar por encima de sus posibilidades.

Y es que estamos rodeados de cobardes.
Hasta que llega el día 
en el que empiezas a retar al miedo
y te armas de valor para hacerlo
y el miedo se disipa
y puedes sentir que puedes volar
estando con los pies en la tierra. 

Y aparece, sin tenerlo previsto
y te enamoras,
y te planteas cosas que nunca antes
habías pensado.
Y dejas que por una vez 
el corazón gane a la razón. 

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