21 de enero de 2016

Esto no es poesía.

Leer esta carta es como sentir el dolor de mi propia muerte. Muchos la leerán y pensaran "pobre niño, lo que ha tenido que pasar" otros como yo les dará un escalofrío y unas ganas terribles de romper a llorar.
Lo que os voy a contar no es poesía, es la pura realidad.
Cuando la gente que te rodea, bien sean amigos o compañeros de clase te empieza a hacer que te sientas mal, mediante insultos, miradas despectivas, poniendo a todo el mundo en tu contra, etc, solo piensas en una cosa, morir. Si no pides ayuda, si no se lo cuentas a nadie poco a poco te vas suicidando, porque un día sin más harás una carta de despedida y harás realidad "tus sueños".
Si estas leyendo esto y la carta de Diego, verás lo dura que es la vida y el daño que pueden causar unos niños con complejo de superioridad.
Mi consejo, y mi deseo es que si alguna vez vives esta situación cuéntaselo a alguien, profesores, amigos, tus padres, familiares... Da igual quien sea ellos te ayudaran.
Pero por favor, no cometas el fallo de  borrarte del mapa, le importas a mucha gente, mucho más de lo que te imaginas, y no le des el gusto a la gente que te acosa, porque ellos no merecen ni media lágrima tuya.
Con el paso del tiempo podrás volver a mirar a la cara a la gente que te hizo daño, y serás una persona más fuerte. Todo es cuestión de tiempo, piensa en ti y en la gente que verdaderamente te quiere y todo pasará más rápido de lo que imaginas.
PD: se fuerte.

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